1. El espíritu: sé razonable
Todo lo que hacemos en el curso tiene un solo objetivo: que aprendas. La regla general es simple: lo que maximiza tu aprendizaje está bien; lo que lo esquiva, te lo quita a ti. Antes de cualquier atajo, pregúntate: ¿después de esto voy a saber más o solo voy a parecer que sé más?
Si una acción te deja igual que antes de hacerla, no era trabajo: era un disfraz.
2. Tu trabajo te representa
- Entrega solo lo que puedes explicar línea por línea. Si no puedes contar qué hace y por qué está ahí, todavía no es tuyo.
- Inspirarse en ejemplos, documentación y código ajeno es parte del oficio. La versión que entregas, en cambio, la construye tu equipo, con sus propias decisiones.
- Da crédito: si un recurso te ayudó — un fragmento de código, un tutorial, un arte, una música — dilo en el README o en un comentario. Citar no resta puntos; esconder, sí resta aprendizaje.
- Cada proyecto del curso es distinto por diseño: tu versión debe reflejar las decisiones, el estilo y las ideas de tu equipo.
3. El equipo de verdad
- Todos programan. Dividir el trabajo está bien; dividir el aprendizaje, no. Nadie se queda de espectador ni "solo hace las diapositivas".
- Los commits cuentan la historia: cada integrante aporta los suyos, con mensajes claros, de forma equitativa y constante (no todo la última noche).
- Roten las tareas difíciles: si siempre programa la misma persona, el resto está perdiendo el curso en cámara lenta.
- Revisen el código de los demás: explicar tu parte y entender la del otro es la mejor preparación para la sustentación.
- Los desacuerdos técnicos se resuelven probando, no imponiendo. Y se habla a tiempo: un compañero ausente es una conversación pendiente, no una sorpresa del día de la entrega.
4. La IA es una herramienta, no tu reemplazo
Los asistentes de IA son parte del mundo real del desarrollo y está bien usarlos… para aprender más rápido, no para aprender menos.
- Úsala para que te explique: un error que no entiendes, un concepto nuevo, una alternativa a tu solución. Pídele preguntas, no respuestas.
- No pegues código que no entiendes. Si la IA escribió algo por ti, reescríbelo tú, cámbiale las partes, rómpelo y arréglalo — hasta que sea tuyo.
- Sé transparente: si una herramienta te ayudó en una parte, decláralo como cualquier otra fuente.
- La IA se equivoca con total confianza. Verificar lo que te dice también es programar.
La prueba de la IA: si no puedes explicarlo ni reescribirlo sin ella, no lo entregues todavía.
5. Entender vale más que terminar
- Un programa que funciona y no entiendes es una deuda; uno que fallaste pero entiendes es un avance. En el curso (y en los parciales, y en las entrevistas de trabajo) se nota la diferencia.
- Divide y vencerás: problemas pequeños, pruebas pequeñas, commits pequeños.
- Depurar con calma es la habilidad más subestimada del oficio: leer el error completo, aislar el caso, imprimir el estado.
6. La escalera cuando te atascas
Atascarse es parte del plan. El orden que más te hace crecer:
- 1. La documentación y el README del proyecto: casi siempre la respuesta ya está escrita.
- 2. Tu equipo: explicar el problema en voz alta resuelve la mitad de los casos.
- 3. La IA o internet, para entender: qué significa este error, por qué pasa, qué opciones hay.
- 4. El profesor: con el intento hecho y la pregunta concreta. Preguntar a tiempo es de buenos programadores, no de malos.
Referentes consultados 📖
Este código destila ideas de políticas de honestidad académica y uso de IA de cursos de programación reconocidos:
- CS50, Universidad de Harvard — Academic Honesty: la filosofía de "sé razonable".
- CS326, University of San Francisco — Academic Integrity and AI: poder explicar cada línea de lo que entregas.
- Depto. de CS, Stony Brook University — Políticas de uso de IA generativa: sustentar la solución completa sin ayudas.
- Chemeketa CS — Using AI Appropriately: la IA para entender, no para producir.
- Lehigh University — AI Statements on Syllabi: transparencia y declaración del uso de herramientas.